Prensa UMC.- Aunque la idea de la integridad territorial, se invocó primeramente ,en el tratado de Paz de Westfalia, en 1648,este principio internacional se violó impunemente en el mundo, hasta aún después de la Segunda Guerra Mundial, en 1945. Con la creación de la Organización de Naciones Unidas, en ese año, el precepto comenzó por fin, a afianzarse paulatinamente, en las diferentes resoluciones internacionales, de cumplimiento obligatorio.
Sin embargo, el Libertador Simón Bolívar, en su magna contribución a las relaciones internacionales, en pleno siglo XIX, impulsó y conformó con su doctrina magistral, este principio de las relaciones internacionales, en los países que conforman la vasta geografía americana. Varios de sus propugnados principios internacionales fueron: El de Solidaridad Defensiva; el de la Igualdad Jurídica de los Estados; el de la Garantía de Integridad Territorial; el del Utipossidetis Iuris; el de la Codificación del Derecho Internacional; el de Arbitraje General Obligatorio, y el del Procedimiento de Conciliación
En cuanto a la Garantía de Integridad Territorial, este loable principio, acogido posteriormente, por el derecho internacional americano, fue propugnado por Bolívar, en su esfuerzo por organizar a las naciones, luego de su emancipación. Este principio constituye la base, de las más modernas doctrinas aceptadas, tanto en América, como en Europa. Podríamos resumirla en el hecho de que, cualquier cambio territorial, que no tenga origen en procesos de paz, no será reconocido con validez jurídica. Queda sancionado en el artículo XXII, del Tratado de Unión, Liga y Confederación Perpetua, entre las Repúblicas de Colombia, Centroamérica, Perú y Estados Unidos Mexicanos, firmado en Panamá en 1826. La cláusula aludida fue:“Artículo XXII. Las partes contratantes se garantizan la integridad de sus territorios, luego que, en virtud de las convenciones particulares y que celebraren entre sí, se hayan demarcado y dejado los límites respectivos, cuya conservación se pondrá entonces bajo la protección de la Confederación”.
Se observa igualmente, en relación con este aspecto, que la terminología empleada por Simón Bolívar, entre los constituyentes de la confederación americana, es idéntica, a los conceptos empleados para los mismos fines, por el Pacto de la Sociedad de las Naciones en 1919, y por la Carta de las Naciones Unidas de 1945. Ello reitera la apreciación generalizada, en el sentido de que el pensamiento internacional y glorioso de Bolívar, ha sido y continúa siendo, el eje primordial y casi primigenio sobre el cual, descansa la diplomacia actual, de los países de nuestra América. ¡Gloria al Padre de la Patria: Bolívar!
Realizado por:
Cap/Alt. Gustavo Bustamante
Vicerrector Administrativo (E) UMC

